Los primeros resultados del Grupo Operativo GO OLIVE CARBON BALANCE confirman que el olivar andaluz actúa como un importante sumidero de carbono. En fincas modelo como Luque Ecológico, Cortijo El Puerto (Lora del Río) y Colival Valdepeñas se ha cuantificado el CO₂ que se retira cada año de la atmósfera y se almacena en la biomasa permanente del olivo (troncos, ramas y raíces).
El estudio, desarrollado por la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO), AgroecoliveLab y la Unidad Funcional de Ecología del INUO (Universidad de Jaén), muestra que todos los tipos de olivar capturan CO₂ de forma efectiva. Los mejores resultados se observan en olivares en seto (>800 árboles/ha), donde se superan en algunos casos las 6 t de CO₂ por hectárea y año, mientras que los olivares de densidad media y baja se sitúan entre 0,8 y 1,8 t de CO₂/ha·año.
Las cantidades capturadas son similares o superiores a las emisiones asociadas a las labores de campo, lo que permite que el olivar pueda ser climáticamente neutro o incluso presentar un balance positivo, contribuyendo a la mitigación del cambio climático. El proyecto, financiado por la AEI-Agri (PEPAC) en el marco de la innovación supraautonómica, refuerza así el papel del olivar como infraestructura verde clave frente al calentamiento global.
Más información aquí:
https://olivecarbonbalance.ecovalia.org/captura-carbono-olivares-andaluces/